Bayern y Lyon, la otra semifinal
Desde alrededor de las 22:35 de ayer sabemos qué equipos se enfrentarán en las semifinales de la Champions League. Por un lado, Barça e Inter. Por el otro, Bayern y Lyon. Y es que el partido que se vio en Old Trafford fue no apto para cardíacos. Gracias al valor doble de los goles en campo contrario el conjunto alemán puede estar en una semifinal nueve años después, pues, pese a haber perdido por 3-2, el 2-1 de la ida, con gol en el último minuto, les dio la oportunidad de luchar en territorio ajeno. Y así fue, porque lo que se dice luchar, lucharon de lo lindo, ya que en el minuto 40 perdían por 3 goles a 0. El primer tanto fue de Gibson, en el minuto 2, cuando coló el balón desde fuera del área en el palo que Butt cubría tras una buena triangulación del conjunto inglés.Del segundo gol se encargó Nani, un golazo digno de enmarcar. Valencia pegó un centro raso y el portugués se encargó de acompañarla con un taconazo en carrera espectacular que dejó al guardameta alemán casi sentado. Entonces los ingleses se las prometían ya muy felices, puesto que era el minuto 7. Y más aún cuando, en el 40, el luso marcó de nuevo por toda la escuadra tras otra bonita triangulación de pases. Pero Olic, en un visto y no visto, puso el 3-1 en el marcador en una jugada muy poco ortodoxa que acabó con el balón en el fondo de las mallas. Y los de Van Gaal se vinieron arriba. Old Trafford estaba callado, sufriendo los últimos minutos de la primera parte. Y los segundos 45 minutos empezaron muy mal, se empezó a oler el miedo en el ‘teatro de los sueños’ cuando el joven Rafael fue expulsado por doble amarilla.
Ferguson decidió sacar a O’Shea por Rooney y conservar el resultado. Renunció al ataque y lo empezó a pasar mal en su campo. Nani tuvo una contra para hacer su hat-trick y dotar de calma a su afición, pero falló ante Butt. Ribery y Mario Gómez tuvieron de nuevo sus oportunidades para el Bayern. Y Gibson de nuevo para el Manchester. Pero la balanza cayó del lado de los alemanes por su propio peso. El juego que desplegaron los últimos minutos hacía presagiar que podía haber algún susto. Y lo hubo. Ribery dio la orden a Robben para que se alejara del área en un córner y se la pasó a él. La defensa ni se inmutó y aquellos tres segundos que tardó el balón en llegar a la pierna izquierda de Robben se hicieron eternos, hasta que dos segundos después el balón estaba dentro de la portería. Un golazo magistral de volea que fue la estaca que mató al vampiro. Luego cambiaron al holandés por Altintop y a replegarse. Pero en esos 10 últimos minutos ni la salida de Bervatov ni de Giggs permitieron remontar.El conjunto bávaro vengó así, de la manera más dolorosa, aquella derrota en el Camp Nou de 1999, en la que los ‘red devils’ remontaron la final en dos minutos. Diez años han pasado ya desde que aquella derrota dejó hundidos a los alemanes. Pero la venganza es un plato que se sirve frío…La herida ya ha sanado.
Tags: Actualidad, Champions League

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