Ibrahimovich y Eto’o
A falta de la confirmación oficial por parte de ambos clubes y la firma de los contratos, el intercambio de cromos entre Barcelona e Inter ya es un hecho. Las cifras exactas de la operación todavía no se conocen, pero los cuarenta millones de euros más Eto’o y la cesión de Hleb que parece dispuesto a dar Laporta por el delantero sueco hacen pensar que Moratti ha salido ganador de la partida.
A Milán se va Eto’o, tras pasar cinco temporadas en el club catalán en las que ha logrado dos Copas de Europa, tres Ligas, una Copa y dos Supercopas de España. Probablemente el camerunés ha dado sus mejores años de fútbol al equipo azulgrana, y el aficionado culé le tendrá siempre en su Olimpo de grandes ídolos por los dos goles logrados en sendas finales de Champions y por “convertirse” tras su pasado madridista.
Ibrahimovic es el delantero más parecido a Van Basten que ha surgido en el fútbol mundial desde que el holandés se retiró por las malditas lesiones. Genial a la par que testarudo, el fútbol imprevisible que esconde dentro su corpachón de 1′92 m. ha logrado que reciba tantos halagos como reproches, pero nadie puede negar que es muy bueno, un jugador que está entre los mejores del mundo. Fuerza, gran disparo y una técnica prodigiosa son sus señas de identidad.
Una duda me asalta al pensar en que repercusiones tendrá Ibrahimovic en el Barcelona y el brillante juego con el que conquistó todo la temporada pasada. Es evidente que el sueco habla el mismo idioma futbolístico que Xavi, Iniesta, Messi y compañía, y por ello, a priori, debe encajar en el once culé sin demasiados problemas, pero Eto’o, además de meter (muchos) goles, era el primero que ejercía la presión sobre la salida de balón del rival, el primero que mordía al defensa cuando intentaba jugar el esférico, y ese papel está por ver que lo realice Zlatan Ibrahimovic. No es lo mismo pelearse con los centrales contrarios buscando los balonazos que le enviaban en el Inter que tener la intensidad y la mentalidad defensiva y sufridora para presionar al rival nada más finalizar una jugada de ataque.
Y no hay que olvidar a Laporta en toda esta historia. Por un lado, sus críticos pueden acusarle de “bocazas” por hablar del Real Madrid y sus fichajes “imperialistas” y después gastarse él casi 90 millones en un jugador (si juntamos la valoración de Eto’o y Hleb y el dinero en efectivo, ahí andará el montante de la operación). Pero por otro, sus fieles pueden contrarrestar estos ataques argumentando que con una única operación, con un único fichaje, ha igualado fuerzas con el equipo blanco y ha reducido la euforia del aficionado madridista tras las adquisiciones que ha realizado Florentino Pérez.
Y los demás, los aficionados de a pie, sólo tenemos que hacer una cosa: sentarnos en el sofá y disfrutar, porque esta Liga que empieza en un mes promete fútbol del bueno.
Tags: Barcelona, Etoo, fichaje, Ibrahimovic, Liga Española

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